Pizza casera

Solo pensar en ella les hace agua la boca a muchos. Disfrutar de una caliente y deliciosa pizza es un verdadero delirio culinario. Algunos deben saborearla constantemente como una exigencia personal, no importa el momento del día o la compañía, degustarla es casi un deber. Una salida ocasional o una llamada a un local son las alternativas para resolver estos antojos. Sin embargo, prepararla en casa sin que pierda su carácter delicioso es totalmente posible.

Los amantes del típico sabor italiano de esta receta en ocasiones no se animan por desconocimiento o temor de que no resulte de buena manera. Con algo de paciencia y siguiendo los pasos adecuados se puede hornear un rico circulo cargado de buenos ingredientes.

Haga su pizza casera como todo un maestro

Resistirse al teléfono

Pizza casera

En la cocina, y en la vida de manera general, el primer paso es atreverse. Si de un momento a otro no puede resistirse a comer una pizza, no opte por las entregas a domicilio. Disfrute la ocasión y viva la experiencia de hacer todo paso a paso por su cuenta.

El calor, aliado primordial

Pizza

Antes de proceder a preparar la masa y el resto de los insumos, debe poner a precalentar el horno. La temperatura adecuada es muy importante para la cocción de todos los ingredientes. Por eso, de no encontrarse lo suficientemente caliente, puede alterar o dañar la preparación. Lo ideal es dejarlo a unos 250 ºC.

Bendita masa

Masa de pizza

Preparar la masa en casa es un verdadero arte. Agua, harina y sal son los únicos elementos necesarios para hacerla, cualquier otro añadido como levadura o aceite varía según los gustos. Se debe elaborar con paciencia, amasando lo suficiente, dándole un tiempo para reposar y, por último, estirándola lo máximo posible. Mientras más fina sea la masa, mejores resultados dará. No se preocupe por darle una forma circular perfecta, al final esto será lo de menos. Algunas personas aconsejan hornearla por uno o dos minutos para eliminar posible humedad y hacerla más crujiente.

En caso de que tenga masa reservada en la nevera, no la use fría. Déjela llegar a temperatura ambiente por unos 30 minutos. Esto ayuda a reducir el gluten y manejarla con mayor facilidad.

Salsa con prudencia

Pizza

Es bien conocida la importancia de la salsa de tomate como la base del sabor de una buena pizza. Bañar la masa por completo de esta preparación no es una buena idea. Grandes cantidades de salsa harán que la masa quede muy húmeda y pierda algo de su naturaleza crujiente. Agregue la cantidad necesaria para cubrir la superficie.

Tratar el queso con respeto

Mozzarella fresco

El producto lácteo es parte del alma y esencia de la preparación de origen italiano. Aunque sean muchos los que se puedan utilizar, ya que depende del cocinero, algunos suelen tener más popularidad. El queso mozzarella es muy utilizado en este alimento horneado. Sin embargo, se debe tener cuidado al usarlo, puesto que, cuando está fresco, contiene mucha agua. Si opta por este tipo de queso, asegúrese de escurrirlo lo suficiente para no dañar la cocción.

Menos puede ser más

Aunque pueda parecer muy tentador cargar la pizza de ingredientes, quizás sea mejor no hacerlo. La mayoría de los insumos tiene tiempos de cocción distintos, por lo tanto, algunos quedarán muy hechos y otros crudos. Lo ideal es que los ingredientes se usen  proporcionalmente, considerando que sus sabores se adapten. Además, mientras menos tenga, más se apreciarán los gustos en la preparación.

Frescura al final

Es muy molesto saborear hierbas o especias quemadas. Lo recomendable es añadir la albahaca, el perejil, el orégano o cualquier otro aliño luego de haber horneado.

Si degustar sus platos favoritos le genera placer y alegría, imagine si son preparados por usted mismo. Solo necesita animarse en la cocina para hacer, en este caso, una rica pizza.

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