Diageo programa de Barricas de whisky con toque femenino
Angela Cochrane y Kirsty Olychick son las primeras en participar en el programa de formación / Foto vía: Diageo.com

Elaborar barricas de whisky es todo un arte. El tonelero, persona encargada de construir el barril, debe trabajar la madera para generar un recipiente hermético que solo se sostenga con los aros de metal que le rodean. Debido a las exigencias físicas de esta tarea, normalmente se le ha relacionado con el género masculino. Sin embargo, una iniciativa de Diageo promueve la actividad femenina en esta labor.

Diageo, una de las empresas líderes en la producción de bebidas alcohólicas, inició en 2011 una escuela cooperativa de tonelería. Actualmente, cuenta con 16 participantes de los cuales dos, por primera vez, son mujeres. Todos cursarán un aprendizaje teórico y práctico de cuatro años en Clackmananshire, Escocia.

Sin limitaciones para aprender un gran oficio

Diageo programa de Barricas de whisky con toque femenino
Las dos mujeres estudiarán por cuatro años junto a otros 14 participantes / Foto vía: Diageo.com

De tal forma, Angela Cochrane, de 31 años, y Kirsty Olychick, de 38, fueron las seleccionadas por la empresa para participar en el programa. Según explican, su entusiasmo en el sector será una ventana para “ayudar a romper las barreras de género”.

Cochrane, quien trabajaba con anterioridad como enfermera psiquiátrica, comentó que descubrió la propuesta para aprender a hacer barricas de whisky a través de redes sociales. Luego de investigar un poco sobre el oficio, envió su postulación. “Sonaba como una opción de carrera realmente interesante, así que supe que tenía que hacerlo”, comenta.

A su vez, agrega que ha sido difícil adaptarse al trabajo de un tonelero; sin embargo, el pasar del tiempo la ha ayudado. “Es mucho más complejo de lo que pensé que sería. Estoy destrozada cuando llego por las noches a casa. Pero todo, desde manejar los barriles hasta balancear el martillo, ya está empezando a parecer mucho más natural”, dice Cochrane. Añadió, además, que ser mujer “no debería impedir que alguien se desempeñe en lo que quiere hacer”.

Por su parte, Olychick siempre había estado ligada al whisky por razones familiares. No obstante, pocas oportunidades encontró en su natal Canadá para desenvolverse en este campo. “Llegar a un lugar de trabajo dominado por hombres no me desanimó en absoluto. De hecho, encontré que era realmente una de las primeras mujeres en tomar el oficio y dejar mi marca en la historia”, expresó.

Altas exigencias

John Carberry, tutor del programa, especificó que todos los aprendices deben desarrollar “una precisión increíble”. Además, recalcó que “deben dominar una combinación de fuerza, destreza y paciencia, aprendiendo a reparar barricas de whisky sin pegamento o clavos. Asimismo, calcular diferentes profundidades, proporciones y medidas específicas del roble”.

Cada año, la escuela de Diageo produce cerca de 400.000 barriles que son utilizados en la producción de la empresa.

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