arroz blanco

Uno de los acompañantes más comunes en las mesas de todo el mundo es el arroz. Ese cereal particular resulta tan versátil que se puede combinar casi con lo que sea. En ocasiones, también funge de plato principal, si se prepara con ingredientes que lo hagan más completo.

No obstante, en su forma clásica, blanca y apenitas con dos o tres ingredientes adicionales, es como aparece en la mayoría de los hogares. Esto podría deberse a varios factores. Entre ellos, que así es sumamente delicioso, o que así es más fácil y rápido, o que el cocinero de turno no se imagina otras formas de prepararlo. La desventaja de ser repetitivo con el arroz blanco es que los comensales pueden llegar a cansarse, hasta el punto de que algunos lo aborrezcan.

La realidad es que tan solo con buscar alternativas y poner en juego la imaginación, pueden salir cientos de ideas para hacer un arroz diferente. Esto sin siquiera pensar en otros tipos de grano, como basmati, carnaroli, arborio o el llamado arroz negro. La idea es ser original e innovador con el arroz convencional que todo el mundo tiene en su casa. Existen muchas combinaciones interesantes que se consiguen en recetarios y páginas web, con las que se puede crear todo un abanico de opciones increíbles. Estas son algunas de ellas:

Con zanahoria

arroz

Esta recopilación comienza con un clásico supersencillo. El típico arroz con zanahoria rallada ya es una variante interesante del repetitivo arroz blanco. Basta con emplear los ingredientes que podrían incluirse en una cocción básica como cebolla, ajo, mantequilla y sal, además de la hortaliza finamente rallada. El resultado es un arroz tierno, colorido y con un sabor muy rico, que presenta ciertos tonos dulzones, característicos de la zanahoria cocida.

De tomate

arroz tomate

Una opción muy similar a la anterior que puede ser una estupenda guarnición. En los países mediterráneos y en México, el tomate y el arroz son fieles acompañantes. Basta con hacer la preparación del modo habitual, e incluir el tomate triturado como sustituto del agua de la cocción. Puede quedar uno que otro tropezón de tomate entre los granos, lo que resulta un detalle bastante agradable. Otra forma de hacerlo es añadiéndole pasta de tomate, que se puede sofreír al principio con el propio arroz, que luego se torna rojizo y adquiere un interesante sabor ácido.

Verde

arroz verde

Hay varias formas de lograr este color y sabor herbal en el arroz. Una puede ser con una mezcla de plantas trituradas, como, por ejemplo, perejil, cilantro, espinacas. Otra, con el agregado de unas buenas cucharadas de pesto. Sin duda, es una presentación diferente, sumamente aromática y con una tonalidad que puede llamar la atención en el plato.

Morado

arroz morado

Siguiendo con el juego de colores, existe otra alternativa cuando de preparar arroces diferentes se trata. Al igual que con el verde, no hay una forma específica de elaborar este plato. El truco está en darle ese color morado con alimentos que tengan la misma tonalidad. Una de las más comunes es con maíz morado, el cual se cuece y tritura para darle el sabor y la pigmentación del cereal. Otra es con jugo de remolacha. Este, además de pintarlo, le da un sabor ácido muy particular que puede tornarse en un acierto si se equilibra con los otros componentes del platillo.

Amarillo

arroz amarillo

La mejor forma de hacer un arroz amarillo es con azafrán, el colorante y saborizante español por excelencia, que para muchos es inalcanzable por su alto costo. Debido a esto, algunos usan aditivos similares que pueden llegar a ser una imitación barata de esta especia, pero que cumplen con una función bastante parecida. De hecho, hay ya arroces comerciales que vienen con ese color y lo único que hay que hacer es cocerlo con los ingredientes de siempre.

Negro

arroz negro

Para el arroz negro, que es una preparación muy típica de España, es necesaria la tinta de calamar. Como esta ya le aporta cierto sabor a mar, dicho plato se elabora con la adición de otros frutos marinos, como gambas y chipirones, entre otros.

Con fideos

arroz fideos
Vía mycolombianrecipes.com

Esta es una preparación muy común en países árabes y latinos como Colombia y Venezuela. Parece mentira que juntar arroz con pasta resulte en una comida tan sabrosa. Los fideos, tal cual como los que se usarían para una sopa, se desgarran con las manos y se tuestan en una sartén. Cuando ya quedan bien morenitos, se reservan y se añaden al arroz antes de taparlo en su proceso natural de cocción. Lo llamativo de esto es que el fideo le da un sabor tostado al arroz que le queda más rico de lo que muchos pensarían.

Con granos

arroz frijoles

Mezclar arroz con otros granos, como caraotas, lentejas, frijoles rojos o blancos, se resume en un buen contorno. El congrí, un plato típico cubano, es la prueba viviente de ello. Al arroz le aportan cuerpo, color y sabor, sobre todo si los granos fueron cocinados correctamente y se incluyeron aliños bien aromáticos.

Con vegetales variados

arroz vegetales

Son pocas las personas que se atreven a elaborar un arroz blanco insípido, sin siquiera añadirle un dientecito de ajo. Lo correcto es incluir uno que otro vegetal que lo ayude a adquirir un aroma llamativo y potenciar su sabor propio. Los más comunes son el ajo, la cebolla, el ají, la zanahoria y el ajo porro. Pero, cuando la idea es hacer un verdadero arroz con verduras, en el que ambos componentes se sientan, la consecuencia es infalible. Estos mismos ingredientes se le pueden sumar, pero en trozos un poco más grandes. Asimismo, pueden aparecer otros, como cebollín, calabacín, berenjena, tomate, pimentón, brócoli. Los hongos también son incluidos en la ecuación.

Con frutas

arroz mango

Quizá no sea una idea que a muchos agrade, pero puede que en ciertas ocasiones funcione. Para algunos sonaría como un arroz con mango, aunque podría ser interesante si la combinación es acertada. Frutas como piña, fresas, coco, limón y naranja suelen ser combinadas con arroz, pero la mayoría de las veces en forma de jugo para simplemente darle color y sabor; aunque hay recetas que sí incluyen sus trocitos, debidamente armonizados con otros ingredientes salados. Además de esto, este cereal no es ajeno a los postres. Si no, no existiera el arroz con coco o el sushi dulce que, precisamente, sustituye los pescados por trocitos de fruta.

Con pollo

arroz con pollo

Este es otro clásico de la cocina internacional, con énfasis en España y América Latina. Aquí ya deja de ser una guarnición para convertirse en un plato completo. En cada país lo preparan de una forma diferente, pero la premisa es la misma. Arroz con trozos de pollo, que puede ser cualquier pieza, además de buenos aliños y una técnica adecuada.

Con tocineta, mariscos u otras carnes

arroz carnes

Siguiendo más o menos la misma idea del arroz con pollo, pueden nacer otras con diferentes proteínas. La paella, por ejemplo, despunta en cuanto a preparaciones de arroz con carnes. En su caso, puede incluir mariscos, pollo, cerdo, entre otros. Algo tan simple como añadirle trocitos de tocineta ya puede hacer la diferencia. Del mismo modo, un arroz con pedazos de proteínas como res, pollo, cerdo, chorizo, morcilla, pescado, pulpo u ostras, puede resultar en un platillo fenomenal.

Tipo risotto

arroz champiñones

A pesar de que se trate del arroz de grano largo convencional, también se puede usar la técnica del risotto para lograr un platillo espectacular. La clave está en añadirle los tres ingredientes fundamentales de esta preparación italiana: vino blanco, queso parmesano y mantequilla. Aunado a esto, es importante que se respete la técnica original, que consiste en no dejar de remover el arroz para que desprenda su almidón.

Asopado

arroz asopado

El asopado, a pesar de que se asocia mucho con los sabores de la paella, puede elaborarse con la combinación que el cocinero desee. La intención es, simplemente, hacer un arroz caldoso, cuyo líquido sea realmente rico y aromático. Para ello, es lógico que se necesite la presencia de sabores que le aporten buenos aromas.

Con leche

arroz leche

Este es otro clásico que hasta ha sido incluido en una canción para niños. Sin embargo, se trata de una preparación dulce. La leche también se puede presentar en arroces salados, como lo podría ser en un arroz al estilo thai, cocinado en leche de coco, curry, almendras y pasitas.

Frito tipo oriental

arroz chino

Una forma excelente y exquisita de transformar un arroz blanco es haciéndolo al estilo del arroz frito chino. Basta con cocerlo del modo convencional y luego sofreírlo en una sartén bien caliente con aceite, a la que luego se le pueden añadir trocitos de pollo o jamón, camarones, brotes, cebollín y salsa de soya.

De cabidela

cabidela arroz

Este conteo cierra con una preparación particular que, por más extraña que parezca, puede llegar a ser un verdadero manjar. El arroz de cabidela, conocido también simplemente como cabidela o arroz malandro, es una mezcla de estos granos con trocitos de pollo o gallina, pero con la particularidad de que se cocina con la sangre del animal. Raro, pero interesante.

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