La sociedad nunca para de cambiar sus hábitos, y el consumo de vino no esquiva tales transiciones. Lo que antes parecía normal al momento de comprar o ingerir una buena copa de tinto, hoy pareciera ser inviable o anticuado.

Antes, los comensales hubiesen preferido tomar un rico tinto de Burdeos en un restaurante elegante, pero ahora puede hasta llamar más la atención lo exótico e informal, tal como un sauvignon blanc de Nueva Zelanda en un lugar sencillo y acogedor.

Tras un estudio de Wine Market Council (Consejo del Mercado del Vino) y la compañía comunicacional The Nielsen Company, los investigadores determinaron los cambios que ha sufrido el renglón de consumo del vino, específicamente en Estados Unidos. Estos son los siguientes:

Salir a cenar y gastar más

Los consumidores de vinos más frecuentes de la actualidad parecieran sentirse mejor financieramente que el resto de la comunidad. 20% de ellos sale a cenar mucho más seguido, y 24% gasta mucho más en vino cuando lo hacen.

Los descubrimientos continúan

La preferencia de los bebedores de ahora no son las categorías tradicionales como chardonnay o cabernet sauvignon. Ahora, el prosecco, el rosé francés, el sauvignon blanc neozelandés y los vinos rojos de California parecieran ser los más buscados.

prosecco
Prosecco

La venta de vinos sube y otras bebidas remontan

Los consumidores gastan 4,4% más en vino que en 2016, y 4,7% más en otras bebidas, pero han bajado las ventas de cerveza. Aunque los que prefieren más los destilados y las cervezas no están dejando de comprar vino. 57% de ellos asegura que consume la misma cantidad de vino que antes, e incluso, 20% dice que ahora bebe mucho más vino que en tiempos recientes.

Las marcas populares mantienen sus precios y crean nuevos productos

Mientras que ahora los bebedores prefieren adquirir los vinos de más alto precio, las grandes compañías se han dado cuenta de que estos pagan lo que sea por su marca favorita. Por tal razón, las marcas han aumentado sus precios considerablemente, pero en productos nuevos, pues estiman que es mucho más fácil introducir versiones nuevas que tratar de vender los ya conocidos como antes.

A la vista es el número uno

El factor más influyente a la hora de comprar un vino es si este puede apreciarse en el mostrador o la vitrina. El segundo más importante es si el vino va acorde con la comida ordenada. La mala noticia es que los elementos menos influyentes son las promociones especiales de los restaurantes o las críticas de expertos.

La comida italiana despierta las ganas de beber vino

Los amantes del vino aumentan su consumo en restaurantes italianos. 64% de los bebedores ordena vino con platillos italianos, y 56% lo hace con carnes. La cocina asiática o el sushi son los menos acompañados con esta bebida.

Los vinos sin corcho no asustan

La investigación arrojó que los vinos con tapa de metal en vez de corcho son también altamente consumidos.

Los sabores favoritos son el yin y yang en la naturaleza

Los consumidores hoy en día buscan más perfiles de sabores extremos. La mayoría de los comensales se decantan por vinos blancos refrescantes y con burbujas, o por rojos fuertes y con mucho cuerpo, sin fijarse demasiado en otros estilos de por medio.

El vino en lata también se vende

Las personas están comprando bastante vino enlatado, mucho más que en años anteriores. Lo cierto es que lo hacen en ocasiones distintas a las que suelen consumirse vinos de botella, ya que las latas se prestan más para eventos deportivos, playas o parques. Sin embargo, consideran que esta tendencia no durará mucho, pues la uva no debe saber muy bien después de pasar tiempo en contacto con el aluminio.

También le puede interesar: ¿Hacer un filete congelado a la parrilla? ¡Es posible!.

Con información de Wine Enthusiast.

 

Comments

comments

Compartir