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Mucho se habla del champagne, a veces endosando el término de manera incorrecta a un espumoso que no ha sido elaborado en esa región. Los grandes vinos espumosos de Europa tienen una tradición y un nombre al que cada país protege celosamente. Sus burbujas nos llevan al origen y sus características nos hablan del terroir. Es importante conocerlos y saber diferenciarlos. A continuación una descripción de los rasgos más importantes de cada uno de ellos.

El Champagne

El rey de los vinos espumosos de Europa. Originario de Francia, debe su nombre a la apelación de origen controlada AOC Champagne. Es una región ubicada al noreste de París. Se le atribuye su invención a Dom Pierre Perignon, monje benedictino en el siglo XVII.

El champagne se elabora con Chardonnay (blanca), Pinot Noir y Pinot Meunier (tintas). Es por ello que en su clasificación según color puede incluir los términos “Blanc de Blancs” (blanco de blancas) ó “Blanc de Noirs” (Blanco de tintas).

Al método de elaboración del champagne se le conoce como método tradicional o método champenoise, que implica que las burbujas del vino se obtienen gracias a una segunda fermentación en botella. No especifica el año de la cosecha en la etiqueta ya que generalmente está elaborado con mezcla de vino de varias añadas. Cuando el año de la cosecha aparece especificado en la etiqueta entonces estamos frente a un champagne elaborado con la vendimia de un solo año que consideraron muy especial.

Sus características principales son su elegancia, aromas a bollería, caramelo, flores blancas y burbujas muy delicadas.

El Cava

Originario de España. Es el espumoso tradicional de la región Penedés en Cataluña. Sin embargo, la Denominación de Origen Cava se extiende a otras regiones como Tarragona, La Rioja, Álava y Navarra. Se le atribuye su invención a Josep Raventós, propietario de un viñedo en Cataluña, en 1872. A diferencia de la mayoría de los productores de espumosos en el mundo, Raventós se atrevió a probar con las cepas catalanas. Hasta nuestros días, el cava se elabora con las mismas variedades: Macabeo, Parellada y Xarel-lo. Algunos productores modernos incluyen la Chardonnay.

El método de elaboración del cava es el tradicional, segunda fermentación en botella y crianza de al menos nueve meses en la misma. La clasificación de crianza para el cava establece un tiempo determinado en botella antes de salir al mercado.
– Joven: 9 a 15 meses.
– Reserva: 15 a 30 meses.
– Gran reserva: Más de 30 meses.

Las características principales del cava son su elegancia, aromas a pan tostado, florales y frutas de hueso.

Vinos espumosos de Europa

El Prosecco

Originario de Italia. Es el espumante bandera de este país. Se elabora en la Región de Véneto, donde cuenta con la DOC. Si es elaborado específicamente en el territorio Conegliano-Valdobbiadene, entonces tendrá DOCG (Denominazione di Origine Controllata e Garantita). En cualquiera de los casos, el prosecco debe ser hecho con la variedad Glera, típica de la región, a la que también se conoce como uva prosecco.

De los vinos espumosos de Europa, el Prosecco es el más sencillo. Se elabora con el método charmat o granvase. Los italianos le atribuyen la invención de este método a Federico Martinotti en el año 1895. Por lo cual, también se le conoce como método Martinotti. Consiste en que la segunda fermentación ocurre en un gran tanque de acero y no en la botella. Una vez que el vino fermenta por segunda vez, es embotellado y sellado. Con este método se busca finalizar el vino más rápido y lograr un producto más fresco y ligero que el de los espumosos elaborados con método tradicional.

Sus características principales son su frescura, ligereza, aromas a frutos cítricos, muy floral.

prosecco
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Cuando tengamos la oportunidad de degustar alguno de estos grandes vinos espumosos de Europa tendremos años de historia, tradición y leyenda en una copa.

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