Freixenet
Fotos vía: Freixenet

Freixenet, la vinícola española con más de 150 años de historia, apuesta a dos nuevos productos premium para llegar a otros públicos: atraer al consumidor más joven y acercarlo al mundo de los espumosos.

La marca ha lanzado Freixenet Prosecco, con uvas Glera de la región italiana de Véneto. Tiene 11% de grado alcohólico, con aromas cítricos, manzanas y flores. En boca hay toques de limón, manzana verde y toronja.

En su elaboración, la uva entera es presionada con delicadeza y el mosto empieza así un proceso de lenta fermentación en frío. De esta forma, se conservan mejor los delicados aromas y la frescura de la uva. La segunda fermentación tiene lugar en depósitos de acero inoxidable presurizados a temperatura controlada.

El resultado después de unas semanas, tal como lo destacan los especialistas, es un vino espumoso afrutado, agradable, aromático y con azúcares naturales.

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Foto vía: Freixenet

“Como líderes del mercado de vino espumoso, nuestro reto es seguir innovando para competir en las grandes ligas a nivel mundial. Con la llegada y paulatina internacionalización de Freixenet Prosecco, contribuiremos también al impulso de toda la categoría de vino espumoso. El prosecco es una oportunidad para el cava”, ha manifestado Pedro Ferrer, consejero delegado de la marca.

Por otro lado, también está Freixenet Italian Rosé, que es una combinación de los racimos de Glera y Pinot Noir que se cosechan en Italia. Igualmente, es fresco y afrutado, con un grado alcohólico de 11%. En nariz tiene delicadas notas a frutas rojas, flores bancas y manzanas. En boca, se le siente el dulzor precisamente de las frutas rojas.

Ambos productos vienen en una botella de cristal tallado. Freixenet recomienda que las armonías gastronómicas que le van como anillo al dedo son los aperitivos, ensaladas y postres.

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