Consejos para conservar un vino abierto

Reza un famoso refrán, “botella abierta, botella muerta”. Aunque lo ideal es beberse el vino una vez empezada la botella, puede que quede algún resto. Es sabido que un vino descorchado comienza a perder sus propiedades, pues el líquido entra en contacto con el oxígeno. En primera instancia esto ayuda a dar firmeza al sabor. Pasado un tiempo, este gas transformará el alcohol etílico de la bebida en ácido acético. De tal manera que disminuirán las sensaciones de sabor, aroma y calidad hasta convertirlo en algo similar a un vinagre.

Aunque solo se pueda conservar por pocos días, hacerlo efectivamente alargará lo más posible su buen estado. Conocer las maneras adecuadas de guardar sus vinos una vez abiertos podrá quitarle uno que otro dolor de cabeza.

¿Le sobró algo de vino? No hay problema

Tapar rápidamente


Aunque pueda parecer obvio, no está de más recordarlo. Si va a guardar algo de vino sobrante, lo ideal es hacerlo con la botella tapada. Una vez servida la copa, tape inmediatamente. De esta manera se evitará una exposición prolongada al oxígeno.
Si el corcho original aún se encuentra en buen estado, es perfecto para utilizarlo nuevamente. Se debe procurar introducirlo lo más profundo posible para proteger mejor.

En frío, mucho mejor

Vinos con etiquetas termosensibles
Al igual que con los alimentos, el fermentado de uvas se conserva mejor a bajas temperaturas. Llevarlo a la nevera ralentizará el proceso de degradación, aunque no evitará que pierda sus propiedades. Es importante resaltar que se debe mantener a una temperatura constante, preferiblemente entre 12 ºC y 16 ºC. Antes de consumir, lo preferible es retirarlo del frío con dos o tres horas de anticipación.
En caso de que no vaya a transcurrir mucho tiempo hasta que vuelva a beberlo, puede conservarlo afuera, aunque esta no sea la mejor opción, pues la pérdida de calidad será más notable. El sitio debe ser fresco, sin humedad y por debajo de los 22 ºC.

La posición es importante


Cuando la botella aún no ha sido abierta, se recomienda que se reserve de manera horizontal. Esta realidad cambia una vez que se descorcha; por lo tanto, debe mantenerse verticalmente. Esto se hace para evitar el menor contacto posible entre el vino y el oxígeno. De colocarse acostada, más aire tendría una superficie que dañar y el líquido tocaría el corcho, el cual podría estar contaminado.

Una botella más pequeña

Bebidas
Una vez reducida la cantidad, una opción es considerar una botella alternativa. Esta debe ser más pequeña que la original y de ser posible del tamaño exacto para las sobras. Es importante evitar dejar muchas cantidades de aire y que quede cerrada de manera hermética.

Aunque estos consejos no darán una vida eterna a su vino, sí lo mantendrán de la mejor manera posible. Una vez abierta la botella, solo unos días tendrá para consumirlo y disfrutarlo.

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Con información de Vinetour y VivanConCulturaDeVino

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