Viñedo en Austria

Los vinos de Austria, tanto blancos como tintos, son robustos y con mucha personalidad. El clima del país europeo permite un espectro más amplio de estilos que el mismo alemán. La uva local que triunfa en este país es la Gruner Veltiner, que ocupa más tierras de viñedo de cualquier otra. El vino que produce es único, de medio cuerpo en boca y con extraordinarios aromas que recuerdan a los vinos de Alsacia.

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Cepas y vinos de Austria

Entre las uvas blancas producidas destacan: Muller-Turgau, Riesling, Gewurztraminer, Pinot Gris, Chardonnay y Sauvignon Blanc. También se cultivan otras variedades locales como la Welschriesling, Rotgipfler y Zierfandler, que juntas se combinan para lograr un vino especialmente fuerte, denominado Gumpoldskirchner, elaborado en el sur de Viena. Las variedades tintas están lideradas por la Zweigelt, cepa indígena que consigue un vino de intenso color púrpura con aromas de arándanos. También se cultivan las cepas alemanas Portugieser y Blaufrankisch, así como la Cabernet Sauvignon y la Pinot Noir.

Lo mejor de los vinos de Austria, no obstante, son los de botritys o podredumbre noble. Se producen, sobre todo, alrededor de Neusiedl, un enorme y profundo lago en la frontera con Hungría. Las condiciones para que se dé el proceso de cosecha tardía son tan propicias que la mayoría de los años Austria puede permitirse el lujo de vender sus vinos dulces a un precio bastante más bajo que los alemanes. Las categorías usadas para estos vinos son esencialmente las mismas que en Alemania. El Strohwein es un “vino de paja”, elaborado con uvas sobremaduradas y pacificadas sobre esteras de paja, como el Mistela español.

Una pequeña cantidad de vino regional elaborado a partir de variedades de uva específicas, se etiqueta como Landwein. El producto básico o vino de mesa es el Tafelwein, que supone la mayoría de los que se producen en cualquier año.

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