Té de ginseng

El té de ginseng es una gran opción para disfrutar de todas las bondades que ofrece la planta medicinal. Para su preparación existen tres tipos de ginseng que se pueden utilizar: siberiano, americano y el coreano rojo o chino, este último considerado el más potente de todos.

Entre las propiedades que se le atribuyen al té de ginseng está su capacidad de favorecer la resistencia al estrés degenerativo, ayudar al rendimiento físico y mental, mejorar la función sexual masculina, aumentar las defensas y purificar la sangre.

Al momento de hacer la infusión se emplea únicamente la raíz. El resultado es un brebaje ligeramente picante y bastante aromático. Si el sabor es muy intenso, se puede optar por añadir unas gotas de limón para neutralizar el gusto, sin que pierda propiedades.

Té de ginseng

Ingredientes

  • La raíz de un ginseng, preferiblemente coreano
  • 1 taza de agua
  • Jugo de limón (si se desea)

Preparación

  • En una olla, poner la taza de agua y calentar hasta que casi hierva.
  • Limpiar y cortar la raíz de ginseng en rodajas.
  • Colocarla en una taza y cuando el agua esté en el punto deseado, verterla sobre la taza. Tapar y dejar reposar por cinco minutos.
  • Si se desea, agregar gotas de jugo de limón.
  • Pasado el tiempo, colar y disfrutar.

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