Mixología

La lista de cocteles y mezclas es interminable, pero solo a través de la mixología se sabe con exactitud cuándo y dónde colocar la guinda. Se trata de una pasión convertida en ciencia, para estudiar todo lo que implica la elaboración de un buen coctel. Muchos factores influyen al momento de preparar ese elíxir de los dioses que se puede disfrutar solo o acompañado. El resultado es un producto pleno de colores y una combinación de sabores y texturas.

El conocimiento profundo de destilados, frutas, verduras, especias, esencias, aromas y grado alcohólico es necesario para brindar y decir ¡salud!

Mixología o arte

Cocteles

Aunque actualmente está en boga, no se trata de algo nuevo. La mixología data del siglo XIX y comenzó como una práctica de los mesoneros al servir el trago. La palabra mix proviene del inglés y significa mezclar. Apareció con el primer libro de coctelería del mundo: The Bon Vivant’s Companion or How to mix drinks, del profesor Jerry Thomas, publicado en el año 1862, en Estados Unidos.

Otros ubican el nacimiento del coctel en 1920, durante la Ley Seca en Estados Unidos, cuando solo se conseguía alcohol de baja calidad, lo que obligaba a mezclarlo con jugos de fruta para hacerlo apetecible.

El caso es que el nombre fue acuñado por el científico francés Hervé This y el físico Nicholas Kurti, quienes comenzaron a buscar técnicas para mezclar los ingredientes de los jugos y obtener resultados de diferentes sabores. Para esto se fundamentaron en la Gastronomía Molecular, que se basa en la esferificación, gelificación, carbonatación, nitrogenado y espesantes.

Se han revivido antiguas recetas y se han puesto en boga. Los principios de 1890 se mantienen, pero el término ha ido evolucionando hasta lo que es hoy en día, un arte a cargo de un experto en la creación de bebidas que agrega valor al bar. Este se encarga de elaborar las cartas de bebidas y cocteles, de acuerdo con los gustos y el ambiente del sitio. Además, debe conocer el origen de los tragos y la composición química de los licores. La gastronomía debe ser otro elemento a considerar, ya que de acuerdo con los ingredientes que contengan los distintos platos, puede realizar sus recomendaciones. Con estos detalles, crea diversas propuestas y desarrolla los mejores cocteles. En innumerables ocasiones, el mixólogo también ofrece un espectáculo al elaborar y batir el coctel.

Versión mejorada del Cosmopolitan

 

En pro de ese ritual y de lo que simboliza se han formado muchas agrupaciones y clubes. Defienden una serie de principios para la profesión y abogan por un trabajo laborioso y muy cuidadoso.

No se puede hablar de mixología sin mencionar al camarero y autor Dale DeGroff, a quien se atribuye su resurgimiento. Se le conoce como el rey del coctel y fue en la década de los ochenta del siglo pasado, cuando dirigía el Rainbow Room de Nueva York, que resucitó la “mixologist“. Afirmó que lo hizo porque quería notoriedad en la prensa. Lo logró, así como una estrategia de comercialización para la reaparición del coctel. Son merecidos los múltiples premios con los cuales se le ha reconocido. Sus libros son lectura obligada para los mixólogos. Desde su versión mejorada del Cosmopolitan, creado por Cheryl Cook, su nombre retumba en las paredes de los bares.

 

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